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sábado, enero 12, 2013

UNA SIMPLE SEMBLANZA


Lo ví transitar por las barracas con su espíritu en alto y con decencia frente a la atrocidad.


UNA SIMPLE SEMBLANZA

Nada ni nadie pudo jamás quebrarlo.
Nada ni nadie pudo jamás hacerlo abjurar de sus ideas de siempre. Nada ni nadie, ni los más atroces dolores morales pudieron envenenar su alma.

Porque en los corazones de los hombres eminentes, porque en el espíritu de la gente con grandeza - como él - no caben los sentimientos mezquinos de venganza, odios, rencores. Sólo hay un sentimiento inalienable de justicia...

Recuerdo una inhóspita y sombría prisión. Varias decenas de hombres, vigilados estrechamente por duros carceleros, se debaten en medio de una angustia diaria. Separados de sus seres queridos, lejos de su hogar, sabiendo de la muerte de muchos de sus amigos y compañeros, uno de esos prisioneros mantenía dentro de sus limitaciones - una pulcra actitud en el vestir.

Empeñosamente, cada día, lavaba su camisa blanca, se colocaba cuidadosamente su corbata y lucía sus zapatos, su único par de zapatos escrupulosamente lustrados.

Un día el jefe del campo de concentración se le acerca para preguntarle con curiosidad:- "Dígame, ¿para qué anda con corbata todos los días? ¿No le molesta?"

 El prisionero lo miró desde su alta estatura y le repuso con su característico acento serio y reposado:
- " Para serle franco, de todas las cosas que nos están pasando, la corbata es lo que menos me molesta".

Ese prisionero que dio esa respuesta era don EDGARDO ENRÍQUEZ FRÖDDEN, preso en la Isla Dawson.

Del elogio fúnebre del Senador Anselmo Sule en las exequias de Edgardo Enríquez Frödden

martes, enero 08, 2013

EL FIN DEL MUNDO


EL FIN DEL MUNDO


A quien quiera leerlo


Finalmente; luego de la espera no llegó el tan anunciado fin del mundo, que presagiaron los mayas; y por tanto nada pasó. Hoy se dice que en el mentado y aburrido 21 de diciembre, de 2012 (que solo tiene de importante el ser día del solsticio de verano), en realidad comenzó una alineación planetario-galáctica, que conduce hacia un cambio de conciencia, que hará mejor a la especie humana, al alcanzar un estado de comprensión universal, en que todo lo oculto saldrá a la luz.

Sin embargo, hoy solo vemos la tremenda crisis, que constituye una sociedad construida para el consumo, donde las lacras sociales se siguen extendiendo; un país que se vanagloria de su economía basada en la pobreza de unos muchos, construido sobre el asesinato de Víctor Jara y otros compañeros que no lograron sobrevivir a los momentos amargos de ese periodo; un país en que el estado fue capaz de financiar a los bancos en los años 80, a pesar del empobrecimiento a que se sometió a las personas, y que por cierto abusó en el apropiamiento a precio vil de las riquezas del país, y en el hoy, en el premio de condonación de las multas a Johnson's, en un país construido con una de las peores distribuciones del ingreso en el mundo, en que se ha arraigado un modelo de desarrollo de la sociedad: El Neo-liberal  El que ha desarrollado toda su influencia en lo económico y lo cultural en el país.

Pues bien: hay pobreza, una salud indigna y una educación cara y de mala calidad, que permite que puedan solo engordar los bolsillos de unos pocos.

Y obviamente debemos preguntarnos
¿Dónde podremos encontrar ese cambio de conciencia farandulero, con que nos alimentó la Televisión durante el año?

Sin duda, “NO EN LA TELEVISIÓN”; aunque de todos modos, es ahora la hora de hacer un balance del esfuerzo hecho por cada uno, para comprobar si nuestros espíritus, están satisfechos con lo actuado en este año 2012, y si realmente hicimos algo por cambiar el estado de cosas y por cierto, si tenemos un proyecto para este año que recién comienza, para también entender en definitiva: “Si Estamos en Condiciones de Transformar la Sociedad a estados de mayor conciencia”, que involucren el término o cambio de esta sociedad. Que el estado asuma su rol social de estado, y pueda dar la satisfacción a las grandes necesidades de la población, para establecer la mayor justicia social, que exigen las personas: Sueldos Justos, Educación Gratuita y de Calidad, Salud acorde a las necesidades; y por tanto, debemos de preguntarnos “Que hemos hecho cada uno de nosotros, para lograrlo o apoyar a quienes lo exigen” y sin duda también reconocer en las instituciones en que cada uno participa, el cómo se presionan las distintas instancias necesarias para que a través de estos medios, instituciones como la Masonería con su reconocida formación ética, promuevan las instancias para la construcción de los nuevos paradigmas sociales, que invocan las nuevas necesidades.

Las paradojas de la vida, demuestran una vez más que el camino justo no es posible de seguirlo solo y forma personal sino a través de banderías… y aun así importa seguir la brecha, que permita el buscar la alegría de los unos, y por supuesto el enfado de los otros, y tal vez es este el momento de usar los grados y cualidades para alcanzar las instancias de presión, en la construcción de una mayor justicia social, con más fraternidad y solidaridad.

Yo he de reconocer, que la carta firmada por Benjamín González, el estudiante de cuarto medio del instituto nacional, remeció fuertemente las conciencias, sobretodo en quienes han asumido en su camino de vida, esa soberbia 4X4, que algunos enarbolan por sus capacidades intelectuales o profesionales, las que los llevan al consumismo exacerbado, que el mercado les insta a obtener. Yo creo que no es una tarea fácil cambiar, pero es necesario; si es que juntos queremos construir las nuevas conciencias, capaces de crear los nuevos referentes para la nueva sociedad.

Amigos, hermanos y aquellos que reconozco como iguales, es necesario intentar la nueva labor, a la que debemos dedicar los esfuerzos en cuerpo y alma, reconociendo en esa labor y empeño el deseo de solidarizar con quienes exigen su espacio. Tal vez la forma es comenzar por escribir, para publicar los pensamientos y multiplicarlos con trabajos que día a día se puedan ofrecer a lectores, que busquen en la multitud de blogs, de páginas webs y redes sociales como Twitter y Facebook, respuesta a sus inquietudes y así juntos desafiar el estado de cosas, para poner las ideas a la consideración de los públicos comunes.
A todos, muchas gracias por leer esto, pues solo la persistencia en estar ahí, a veces en el anonimato, para dar siempre aliento para que las nuevas conciencias a construir, salgan adelante.

El balance no puede ser mejor, pese a que a veces se construye sobre falsa fraternidad, la que a veces experimentamos en el tirar la piedra de algunos y luego esconder la mano, o en el intento de ningunear, pero como siempre, debemos decir: que pese a todo, hay algo inexorable y es que el movimiento se demuestra andando.

GRACIAS a todos y por delante nos queda un año más.

martes, diciembre 18, 2012

FILOSOFÍA DE LA RELIGION

Por Freddy Ponce
 

INTRODUCCIÓN

¿Existe una Filosofía de la Religión?

Para quienes creen en la razón por sobre otra forma de encontrar respuestas a las innumerables inquietudes del ser humano, resulta de particular importancia descubrir la relación existente entre Filosofía y Religión, tal vez con el único fin de entender las motivaciones de algunos hombres para aceptar como verdades irrefutables los dogmas que ofrecen respuestas divinas a sus inquietudes.

Por supuesto la discusión, es de mayor importancia si ella procura una respuesta sobre la existencia real de una Filosofía de la Religión, y particularmente si la cuestión sustenta una tesis de camino común, que explique con claridad los encuentros y desencuentros entre el pensamiento científico formal de formación racional y el idealismo filosófico de que esta revestida toda expresión religiosa.

DESARROLLO
El hombre como tal, se define claramente como un ser social. Desde allí entonces deben partir todos los principios que incluyan a la sociedad, comenzando con el compromiso que tiene como ser humano social, y con el desarrollo del bienestar colectivo, el que a su vez contribuye con su propio bienestar.

De esta manera, se puede categorizar la historia humana, hasta donde puede ser conocida como una lenta sucesión de hechos, más o menos perceptibles, los que en una senda de múltiples transiciones conducen a entender el origen de la organización humana, a la que los hombres se integran y denominan civilización[1]. A partir de ahí con el hombre en sociedad y la posibilidad de especular junto a iguales, sin duda se origina una clara disposición y necesidad humana de explicar todos aquellos fenómenos de la naturaleza de por si difíciles de entender para el hombre. Así en el transcurrir del tiempo el hombre crea entidades a las cuales les asigna poderes que conducen en último termino al establecimiento de diferentes corrientes de pensamiento y en particular a la instauración de un dios único inmanente y providente de que se reviste la religión.

Luego en primera aproximación y como evidencia innegable, se puede señalar que en la vida de los hombres coexiste una arraigada necesidad espiritual, que implica la búsqueda de respuestas del porque de la vida y otras inquietudes humanas y por lo tanto: Filosofía y Religión, son entre otras, las dos mayores preocupaciones, que con diferentes ordenamientos y metodologías, intentan dar una explicación plausible al principio u origen de todo lo que es, y de todo aquello que se manifiesta tanto en esencia (espiritualidad) como a su vez queda representado en su existencia material (materialidad).

De la misma manera e importancia, en una segunda aproximación  se debe considerar que Filosofía y Religión, constituyen para la humanidad instancias culturales significativas y trascendentes, pues ninguna otra búsqueda humana tiene tan elevadas pretensiones como las que doctrinalmente cultivan ambas expresiones. Así se dice que la Religión descansa en la Fe, como forma de acceder a los principios inmanentes; y la Filosofía considera y confía, en la Razón en la búsqueda de dar respuestas coherentes a las grandes interrogantes humanas.

A partir de las definiciones previas se puede señalar categóricamente que la Fe, expresa la confianza que las personas como seres conscientes depositan en la presencia de una entidad última de características divinas. Y por otro lado la Razón exhibe los fundamentos para comprender coherentemente, el significado de los fenómenos o hechos de la realidad contemporánea  sin suponer para ello, ninguna consideración previa, que no esté fundada en argumentaciones validas, todo ello acompañado de una actitud crítica permanente utilizando los debidos procedimientos de comprobación y análisis.

En su historia el hombre, ha acumulado experiencia de cada etapa vivida, tanto en la transmisión filosófica de la religión en la humanidad, la que tiene su origen en el desarrollo de toda la experiencia religiosa acumulada en el tiempo por los mas diversos pensadores. Como también en el desarrollo de la razón como expresión de la búsqueda de la verdad. Así la reflexión histórica, que se busca al estudiar Filosofía y Religión, se refiere particularmente al como se vinculan en el desarrollo del pensamiento humano, los modo de aceptar y validar ambas instancias culturales, desde el punto de vista de la experiencia social y humana. Al mismo tiempo ofrecer una explicación coherente a los hechos de la vida, que en gran medida confluyen en la necesidad religiosa a las que se somete el hombre, ante la falta de explicación de fenómenos desconocidos.

Tomas de Aquino, en su Summa Teológica  señalaba a su momento “no es evidente la presencia de Dios”, y lo hacia poniendo todos sus sentidos al servicio religioso y por ello su respuesta plausible, daba por demostrada la tesis de su existencia, al sumar tanto la experiencia religiosa, como la sumisión a un poder divino, que había creado todo lo existente. A su vez separaba el entendimiento en dos aspectos centrales de su demostración “Esencia y Existencia” uno (el primero) como el concepto inmanente que viene de Dios, y el otro (el segundo) la necesidad de darle materialidad en una figura de forma humana. Y si todo lo que se observa realmente existía, al poseer esencia y existencia daba por demostrada la existencia de Dios. Haciendo notar que poseía una Esencia.

En esta medida para Tomas, Esencia constituye el conjunto de características que hacen que una cosa “sea lo que es”, por su singularidad, y por distinguirse de otras. Un ejemplo es la esencia del ser humano, es ser “animal racional”. Entonces se identifica con aquello que contesta a la pregunta sobre lo que una cosa es, lo que las define, en este caso animal racional. Esta esencia se comporta entonces como potencia de la posibilidad de existir. La elucubración es que la esencia es la sustancia, que puede ser considerada como algo definible. "Es manifiesto que esencia se entiende por la definición de una cosa" (De ente et essentia).

Del mismo modo define existencia como el acto de ser, definido por la esencia y por la intervención de “causas segundas” (padres) o del mismo modo a partir de una causa incausada, que es la “causa primera” que sería (Dios), lo que constituye a su decir “el acto puro” que viene de Dios.

Para Tomas de Aquino, la existencia de Dios se demuestra por el uso de la razón, para él, el aserto “Dios Existe”, no es una verdad absoluta y evidente por sí misma, ni tampoco innata al hombre. Sin embargo, se ha de entender la necesidad de ofrecer una respuesta racional a la existencia de Dios y la aceptación sin entenderlo como una verdad revelada, puesto que a partir de la razón se encontraría en su esencia una demostración plausible de la existencia de Dios.

Sobre el particular los pensadores no creyentes señalan que revelación y fe, resultan poco convincentes y difíciles de entender, por lo que se proclaman con la libertad para interpretar, afirmar o negar toda experiencia religiosa.

Lo expresado en párrafos previos, corresponde con diferentes acentos a las distintas disciplinas que se ocupan de la realidad de las religiones, tales como psicología, sociología de la religión, historia de las religiones etc. De la misma manera, a la filosofía le ha correspondido el estudio y desarrollo de una “Filosofía de la Religión”, que intenta avanzar en el desarrollo del pensamiento humano, en busca de una verdad que se oculta a la visión humana, ello en ningún caso la separa de las demás ciencias, que se ocupan del mismo objeto. Así se puede señalar que el estudio de la religión tiene simplemente una representación empírica[2], y por tanto no ha sido históricamente normativa; así el análisis filosófico-histórico objetivo, permite verificar las distintas formas históricas de la religión.

De modo que la filosofía de la religión, es históricamente capaz de reunir una gran cantidad de datos de tipo arqueológico, etnológico, histórico, psicológico etc. de todas las religiones. Se incluye en ello aspectos como El mito, el rito, el sacrificio, el culto de los santos y de los difuntos, la escatología, la apocalíptica, los libros sagrados y la revelación los que constituyen el núcleo temático monoteísta-politeísta-panteísta. De este modo para la religión, la filosofía de la religión, constituye una "filosofía de la revelación" cuyos horizontes son tan vastos amplios y variados como el concepto mismo de la religión, sin detenerse a pensar críticamente respecto de otras visiones de mundo que confluyen en una filosofía de la religión que trata de evitar la deidificación de las inquietudes humanas.

Por cierto, desde la mirada de la filosofía, se puede percibir que la religión se interpreta a si misma como el concepto mismo de la ética y moral. Sin embargo, el entendimiento lleva  a concluir que la religión no es en efecto un movimiento moral, aunque sus manifestaciones exteriores y sociales están influidas por el impulso ético y moral que la sociedad humana le impone, pues quienes la crean y desarrollan son hombres de la sociedad con una ética y moral característica  Por lo tanto la religión como expresión del pensamiento constituye la inspiración de la naturaleza del hombre en evolución, a pesar de lo que afirman los teólogos respecto de que lo asegurado en el concilio de Nicea[3] se siga afirmando hoy mientras los hombres de ciencia pierden a su entender el sentido de la realidad.

Por otra parte se puede establecer taxativamente que la Filosofía de la Religión, es una reflexión natural, racional y objetiva de la religión como realidad humana. Y por tanto se la define como un conjunto de vivencias religiosas comunes, que dan sentido a la vida y cuyo significado es el amor y el estudio de la verdad y de la sabiduría. La filosofía, como actividad reflexiva toma como objeto de estudio no sólo las características definitorias de la religión, o la naturaleza de la religión, sintetizada con la pregunta ¿qué es, en definitiva, la religión?, sino también los resultados de las ciencias positivas que estudian uno u otro aspecto de la misma, y que tienen su origen en la historia comparada de las religiones.

Por lo tanto la filosofía de la religión, es la rama de la filosofía que se ocupa del estudio filosófico de la religión, incluyendo argumentos sobre la naturaleza y existencia de Dios, el problema del mal, y la relación entre la religión y otros sistemas de valores como la ciencia y la ética. Es frecuente distinguir entre la filosofía de la religión y la filosofía religiosa. La primera se refiere al pensamiento filosófico sobre la religión, que puede ser llevado a cabo por creyentes y no-creyentes por igual, mientras que la segunda alude a la filosofía inspirada y guiada por la religión, como la filosofía cristiana y la filosofía islámica.

La filosofía de la religión se deriva tanto de la experiencia interior como de la experiencia ambiental del individuo, afectada por una diversidad de factores como el estado social, las condiciones económicas, las oportunidades de instrucción, las tendencias morales, las influencias institucionales, los desarrollos políticos, las tendencias raciales y las enseñanzas religiosas.

Entonces la Filosofía de la Religión, constituye el estudio del como se desarrollaron las ideas más el vivir experimentalmente filosofía y religión y por lo tanto la conclusiones filosóficas dependen en gran medida del pensamiento filosófico en acción. Asi la gran diferencia entre una filosofía religiosa y una no religiosa del vivir, consiste en la naturaleza y nivel de los valores reconocidos y en el objeto de las lealtades.

Por otra parte Filosofía y Religión, en su expresión doctrinal tienen aspectos de coincidencia que se pueden precisar: la primera es representación, la segunda es concepto del espíritu absoluto. Tienen en común el contenido, las exigencias y los intereses. "Por eso la filosofía teologal es la ocupación con Dios, es por eso mismo un servicio divino". Investigadores como Émile Durkheim, Georg Simmel, Max Weber, Ernst Troeltsch, Lucien Lévy-Bruhl, etc. basan sus resultados en aspectos empíricos que no se adhieren a la postura crítica y combativa contra la religión, sino que parten del supuesto de que ésta puede estudiarse de forma objetiva y neutral como cualquier otro fenómeno de la sociedad.

Miguel de Unamuno por su parte se interesa en señalar que entre Filosofía y Religión, existe una relación de gran tensión pero al mismo tiempo de complementariedad: Señala que son enemigas pero se necesitan; y por lo tanto no puede existir Religión sin una base filosófica concreta, ni puede existir una Filosofía sin encontrar en su historia algunas raíces religiosas. La historia de la filosofía es la historia de la religión, ambas tienen el mismo campo de acción pues reflexionan sobre problemas que preocupan desde siempre al hombre: la vida y la muerte, el dolor y la felicidad, la esperanza y la desesperación, la existencia o no del más allá.

Geog Hegel señaló que la teología natural se ocupaba de Dios y la Filosofía de la religión del hombre. El proyecto de Kant es profundamente humanista: El hombre es el centro de todo. Para Feuerbach La religión hace vivir en un mundo irreal, trascendente, que es una mera proyección psicológica de los deseos y aspiraciones humanas. Y para Marx. La religión promueve falsos valores como el perdón y la resignación ante la injusta y opresiva organización política, social y económica.

En un sentido amplio y humanista todas las religiones son verdaderas y ninguna posee toda la verdad. Pero no todas las religiones son igualmente verdaderas, pues existen distintos grados de verdad. Para Feuerbach no es Dios quien ha creado al hombre a su imagen, sino el hombre quien ha creado a Dios, proyectando en él su imagen idealizada. Expresa que el hombre atribuye a Dios sus cualidades y refleja en él sus deseos realizados. Así, da origen a su divinidad. Aquello que el hombre necesita y desea.

Es por tanto que el hombre necesita imaginar la existencia de Dios a lo que David Hume señala que “nuestras percepciones no tiene una existencia continua ni independiente por lo que toda fuente del conocimiento radica en la experiencia y la única conclusión que se puede sacar partiendo de la existencia de una cosa es por medio de la relación causa efecto”

A MODO DE CONCLUSIÓN
El desarrollo de una Filosofía de la Religión a partir de la búsqueda de un camino común de análisis debe ser considerada como una reflexión crítica, sin duda abierta y rigurosa,para la discusión, sentido en el cual  es necesario mantener su estructura en forma puramente no confesional en relación a los temas relacionados propiamente con la Religión y por tanto es menester comprometer el uso de la razón como búsqueda de respuesta que le den coherencia y significado a la discusión.

Por otra parte se puede señalar que los pensadores de este campo reducen el discurso religioso al ámbito de un discurso moral, pues resulta muy difícil que los hombres religiosos renuncien a la pretensión de la verdad de sus enunciados.

Todas las religiones con mayor o menor racionalidad, intentan ofrecer una explicación sobre el mundo del mismo modo que otras explicaciones no religiosas; cada religión posee su particular código de racionalidad.

Finalmente se puede señalar que el estudio de las religiones tiene por un lado el propósito para los pensadores de entender que los hombres buscan salvarse y que sólo en Cristo es posible su salvación, mientras que para quienes han crecido en la de Fuente del pensamiento humano al estilo de Feuerbach, el hombre ha realizado su camino: primero creó a Dios y más tarde entendió que ello solo era un peldaño en el conocimiento humano, al considerar a Dios como una creación humana y por lo tanto como Feuerbach niegan su existencia así como la de cualquier otro dios.

BIBLIOGRAFIA

1.              LA IMAGINACIÓN
Jean Paul Sartre
Editorial Sudamericana S.A.
Impreso en España SARPE 1984

2.              DEL CONOCIMIENTO
David Hume
Aguilar Ediciones S.A.
Impreso en España Altamira S.A.

3.              PROLEGOMENOS
Immanuel Kant
Editorial SARPE  1984ISBN 84444-499-7883
Impreso en España Altamira S.A.

4.              INTRODUCCIÓN A LA FILOSOFÍA MASÓNICA
Sinesio Urrestarazu Falces
Ediciones Gran Logia de Chile 1983
Pág. 90-91-92-93

5.              INTRODUCCIÓN A LA HISTORIA DE LA FILOSOFÍA
Georg Friedrich Hegel
Impreso en España por impresores Altamira S.A.,
Pág. 222-223

6.              http://es.wikipedia.org/wiki/Filosof%C3%ADa_de_la_religi%C3%B3n#searchInput
7.              http://es.wikipedia.org/wiki/Ludwig_Feuerbach#searchInput



[1]       “Civilización”, se emplea para designar un estilo de vida asociado a un sistema de producción de riqueza. A su vez cada Civilización representa grupos que contienen las diversas subdivisiones históricas del desarrollo humano.
[2]       Empírico basado en la experiencia, experimentación e investigación, y en la percepción, pues nos dice qué es lo que existe y cuáles son sus características, ello no dice que algo deba ser necesariamente así y no de otra forma; tampoco nos da verdadera universalidad.
[3]     El Concilio de Nicea es el Auténtico punto de inflexión de la cultura clásica, supone un fin y un inicio. El fin de una cultura gestada a lo largo de casi mil años, en las tierras de la lejana y turbulenta Grecia, y que tiene su punto de máximo esplendor en la Roma Imperial. Es también un inicio, por lo que supone de consolidación de una nueva forma de ver y entender el Mundo, el Hombre y la relación entre ambos. De hecho, podemos afirmar sin demasiado riesgo de error que este Concilio es un punto de referencia de un largo proceso de cambio de civilización, de la clásica por la cristiana. 

domingo, julio 08, 2012

Allende

Por: Manuel Riesco


Con el permiso de su autor


El Presidente Allende no sólo enfrentó enemigos mortales, de adentro y fuera del país. También una oposición feroz de parte de otros actores políticos. Los primeros representaban a poderosos intereses, afectados por las principales medidas modernizadoras que su gobierno impulsó con singular resolución y eficacia: la nacionalización del cobre y la reforma agraria. Los segundos, a sectores atemorizados o sobreexcitados, por el curso del proceso revolucionario, sólo en virtud del cual se lograron llevar a cabo con éxito dichas transformaciones, necesarias y en definitiva irreversibles. Unos y otros no fueron lo mismo, pero los segundos aportaron lo suyo al dramático desenlace de aquella gesta.
Un trío de estos últimos han dado que hablar recientemente. El expresidente Aylwin se refirió al expresidente Allende en términos arrogantes y descomedidos: Sin dar explicaciones por su apoyo determinante al golpe que acabó con su vida, lo culpó de haberlo provocado por ser un "mal político." Generó ruido en las alianzas de su partido, que se vio forzado a tomar distancia de tamaño desatino. 
El más frescolín de sus exministros, aprovechó la ocasión para salir en la foto, sumando al agravio de su exjefe, el insulto de considerar además al Presidente Mártir una figura penosa. Mientras Aylwin dirigía al principal partido de centro, el apenado militaba entonces en un grupo ultra revolucionario, que rivalizaba con el primero en la estridencia de su oposición al gobierno de la Unidad Popular. También sacó el habla por estos días un excamarada suyo en aquellas fechorías. A diferencia del otro, este último no se ha "renovado"nada: sin un dejo de autocrítica respecto de su frenética oposición a Allende, sigue transmitiendo monsergas anarquistas y anticomunistas: ahora insultó a Camila Vallejo, de un modo que resulta más grotesco proviniendo de quién posa de galardonado historiador y gurú.
A decir verdad, los restregones de tales personajes no afectan para nada la figura de Allende. No solo es el político más importante de la historia patria, sino el único chileno universal: toda una generación alrededor del mundo, recuerda exactamente lo que hacía en el instante de su muerte; por eso mismo, Pinochet asumió instantáneamente como villano universal.
Su figura no se agota en su heroico sacrificio en La Moneda en llamas. Fue el político más destacado del medio siglo de progreso que transformó a Chile de arriba abajo y para siempre: discípulo de los ilustrados médicos que proporcionaron el ideario desarrollista a los militares que iniciaron la construcción del moderno Estado chileno en 1924; vicepresidente de la FECH durante las protestas que en 1931 abrieron paso a la continuación de esa obra por parte de una sucesión de gobiernos democráticos; fundador del Partido Socialista y el más joven ministro de Estado con Pedro Aguirre Cerda en 1938; parlamentario y Presidente del Senado que aprobó de modo unánime la ley del Servicio Nacional de Salud, en 1952, entre muchas otras leyes progresistas en que su participación fue decisiva; fundador del Frente de Acción Popular y la Unidad Popular, su gobierno coronó así medio siglo de brillante accionar político. En tres años sus realizaciones fueron más relevantes que las de cualquier otro gobierno de la historia patria. Entre ellas destaca, por cierto, la proeza política de nacionalizar el cobre con el apoyo unánime de un parlamento dominado por sus opositores, en medio del más agudo conflicto; nunca, ni antes ni después, se ha logrado generar un consenso político de mayor significación que ese.
Por lo mismo, su gobierno y la revolución que encabezó, no tenían porque terminar de la manera que lo hicieron: derrotada a manos de sus enemigos mortales, con la consecuencia de una destrucción general que todavía el país no logra reparar. El análisis de porque ocurrió de esa manera constituye una de las cuestiones políticas no resueltas de mayor relevancia para Chile. Las explicaciones que se han dado hasta el momento, si bien apuntan a aspectos verdaderos, parecen muy insuficientes. La intervención extranjera en el marco de la guerra fría ciertamente fue decisiva, especialmente para volver a los militares en contra de un proceso que ellos mismos habían iniciado medio siglo antes. Sin embargo, todas las grandes revoluciones de los últimos dos siglos superaron agresiones externas muchísimo más agudas. Se culpa a su manejo económico, que si bien no fue muy católico, parece prudente y conservador al lado de los verdaderos desenfrenos en la materia de todas las revoluciones y para que decir, de las metidas de pata monumentales y catastróficas de los gobiernos neoliberales. Se dice que faltó capacidad de generar acuerdos de mayoría, pero eso apunta más a la oposición de entonces que al propio gobierno y menos a Allende, que hizo todo lo posible al respecto y hasta el último.  Se culpa a la ultraizquierda, que si bien molestó bastante, fue muy marginal como siempre ocurre con estos grupos, aunque son inflados con alharaca por los verdaderos y conscientes promotores del caos contra revolucionario; si no hubiesen existido los hubiesen inventado, como hicieron en medida no menor. 
El Presidente Allende fue un héroe trágico: Su grandeza estuvo hermanada con su error, como en las figuras clásicas. Sin embargo, este último parece bastante más complejo de lo que usualmente se le atribuye. Condujo un movimiento revolucionario, que solo puede ser analizado en su propio mérito: un período en que por fuerzas que exceden a sus protagonistas, millones de personas asumen una amplia y persistente actividad política directa. Sólo eso permitió a su gobierno hacer tanto y con tanta profundidad, en tan corto tiempo. Sin embargo, las revoluciones son estados de ánimo transitorios y en buena hora, puesto que si no resultarían agotadoras. A corto andar y cuando aprecian que han alcanzado sus objetivos fundamentales, quiénes las desatan, que son personas comunes y corrientes, se cansan de su inevitable turbulencia y anhelan el regreso del orden. Imponerlo al término de un proceso revolucionario no es cosa fácil, ni simpática, ni grata, sino todo lo contrario. Como dijo uno de sus guardias más leales, que logró sobrevivir el combate de La Moneda: "Hacía rato que había que haber metido presa a mucha gente. El Doctor no tuvo corazón." Allende no fue el único de sus partidarios que no tuvo corazón para ello.

                                                     CHILE EN LA ENCRUCIJADA          Por Freddy Ponce Chile enfrenta una prolongada crisis ...