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martes, mayo 17, 2022

VISION CIUDADANA EN EL SIGLO 21



VISIÓN CIUDADANA 

EN EL SIGLO 21

Por Freddy Ponce

 

Chile enfrenta un profundo cambio social y político, manifestado en la toma de conciencia de los ciudadanos como arquitectos de su destino en la sociedad. A partir de ello con claridad las personas han asumido un rol protagónico, entendiendo que el sistema político actual, ha sido incapaz de ofrecer respuestas categóricas a todas sus demandas. De manera tal que los ciudadanos de hoy demandan del estado una mayor actividad en los variados campos sociales tales como derechos humanos, derechos de las minorías, derechos de género como también la demanda de una posición económica que dé respuesta a las necesidades básicas de las personas.

 

Por cierto la sociedad en su conjunto y el país se enfrentan a un cambio de civilización, que afecta las condiciones de vida y los valores fundamentales de los individuos, en este sentido la internet ha generado un continuum de comunicación entre los ciudadanos y quien más y quien menos hoy cuenta con aparatos celulares que le permiten una activa participación en las redes sociales. En esta medida el estado debe ofrecer respuestas a las diversas inquietudes ciudadanas, no basta con que los funcionarios tengan los teléfonos más modernos y los aparatos más rápidos en computación y comunicación, se requiere de políticos administradores que sean capaces de crear las bases coyunturales de lo que será esta nueva civilización a que se enfrenta la sociedad, no es posible un estado alejado de la inquietudes poblacionales ni un mandatario con un 15 % o menos de aprobación.

 

Y por tanto se hace impostergable dar respuestas a las preguntas necesarias y pertinentes más allá de las tres preguntas claves de las escuelas iniciáticas: ¿de dónde venimos? ¿Quiénes somos? ¿Adónde vamos? Sino que en una conciencia sensible debe otras preguntas más amplias que el ciudadano debe incorporar a ese cambio pues son preguntas más angustiantes, que requieren una respuesta.

¿Qué sociedad que estamos construyendo y cual queremos?

¿Cómo combatimos la pandemia, y el hambre ?

¿Qué mundo les dejaremos a nuestros hijos?

¿Cómo contribuimos en forma consciente y voluntaria a crear un mundo mejor?

¿Cómo le damos coherencia ética a nuestras acciones?

 

En este estado de cosas es necesario entender que la posición de la masonería luego de largos periodos de ostracismo y de apartarse de la sociedad civil, contribuyeron a una mirada de absoluta abstracción de los fenómenos del mundo civil, las más de las veces debido a las visiones de los Grandes Maestros de turno, quienes le imprimieron una mirada fundamentalmente hacia el interior de los templos. Hoy es posible afirmar categóricamente y con claridad que la Francmasonería ha experimentado un déficit comunicacional con la sociedad civil. Asimismo serias dificultades para adaptarse a las nuevas realidades político-sociales del siglo XXI, cambios que en el plano conceptual exigen una nueva praxis institucional que posibiliten el contribuir al desarrollo de las sociedades.

 

El mundo ha cambiado a un ritmo vertiginoso en el último siglo y por cierto la sociedad del conocimiento, marcada por la revolución científico tecnológica, la globalidad y la interdependencia, avanza rápidamente a nuevas exigencias en que las nuevas necesidades y desafíos importan que las personas sean capaces de interpretarlas. Por tanto las instituciones del estado deben adecuarse a la teoría y praxis para comprender la evolución hacia nuevos paradigmas y responder a nuevas concepciones emergentes que inevitablemente genera cambios de civilización.

 

La concepción del ser humano, del cosmos, de la vida, conserva la impronta del siglo de las luces, de la era industrial. Y ello es una buena base, aun es útil, pero insuficiente para dar cuenta de la complejidad con que enfrentar la vida cotidiana del mismo modo que no se condice con la evolución del pensamiento humano. Todo ello interpela a la institución filosófica y éticamente.

 

HACIA UNA NUEVA VISIÓN/LA NUEVA VÍA

Es probable que en una conservadora mirada para algunos sea difícil entender que la vida en sociedad implique un tremendo desafío, que tiene que ver no solo con el cumplir con las obligaciones propias de un estado de derecho, sino que más aún con el compromiso por ser mejores personas tanto en el desarrollo personal, como en los esfuerzos por defender los derechos de quienes no los poseen o a quienes les han sido negado.

 

Hoy las personas poseen visiones culturales, políticas, sociales y económicas propias de la sociedad en que viven, su convivencia en esa sociedad, genera diferentes formas de comportamiento y conducta ética, las que desde el punto de vista de la coexistencia, comunican una forma de ser con sus particularidades como individuos de esa sociedad. 

 

La realidad socio-económica de chile muestra un escenario en que la economía dominante es aplicada desde una visión estrictamente capitalista que busca absorber lo que se interponga y solo desea acumular riqueza, se debe en esta medida repensar una dinámica económica más humana y social.

 

Así, por cierto es que la masonería requiere de nuevas herramientas conceptuales, su propósito debe ser encontrar y dar las respuestas a los nuevos desafíos del siglo XXI. Para ello requiere de un proyecto de desarrollo, que permita al masón de todos los grados una nueva forma de participación, reflexión y estudio de los fenómenos que acontecen en el planeta y a través de ellos dar respuestas coherentes en la construcción de una teoría general de la sociedad.

 

Sin duda el hombre está mejor preparado que en el siglo 20, sobre los diferentes problemas de la Humanidad. Pero si bien hay muchos datos y conocimientos dispersos, resultado de las múltiples especializaciones, se requiere una mirada globalizadora. La consecuencia es que no existe una acción transformadora de la realidad, en la dirección y la profundidad necesaria. Sólo las escuelas iniciáticas pueden construir esa mirada global, filosófica, que abarque la evolución de la Humanidad y contribuya a construir su destino, al integrar la acción de muchos. El saber compartido de todos los iniciados, se debe apoyan en los cimientos de la masonería que es la tradición masónica cuya visión para el siglo 21, es necesario validar en los principios universales cuya vigencia y pertinencia deben ser compartidos por todas las logias de la obediencia más allá de lógicas diferencias. El principio es “Abandonar Ya” el lastre cultural que significó el periodo heredado del pasado sobre todo de 17 años de dictadura.

 

Hoy como ayer el enriquecimiento de pocos y el sufrimiento de muchos, y las ansias de poder hacen impostergable asumir los desafíos presentes. Los hijos de los hijos no pueden continuar con hambre y violencia.

 

DESDE LA ÉTICA

La Francmasonería necesita efectivamente hacer cambios, los que por cierto comienzan en cada uno de los iniciados, sin duda el “conócete a ti mismo”; constituye parte del proceso en que cada uno, desarrolla los cambios necesarios. La sociedad en su conjunto no ha educados para conocernos en profundidad, ni para asumir abiertamente los errores  la ignorancia, sobre algún tema, se necesita potenciar la Sabiduría, la Fuerza y la Belleza que surgen de los principios, para pulir la piedra bruta.

 

Por ello se hace necesario comunicar mejor hacia la sociedad civil, es necesario volver a cultivar los mejores elementos de la F.M. como la humildad, despojarse del orgullo. Los masones, deben actuar con humildad para aspirar a una vida masónica, en fraternidad y con absoluta libertad de conciencia. Se necesita potenciar la coherencia entre los discursos y la práctica, y tener como centro la ética masónica.

 

Los Masones, han de asumir el derecho y la responsabilidad de la búsqueda de la verdad, conscientes que otros están en la misma búsqueda y encontrarla en los mismos espacios de la vida, para reconocer, aceptar las certidumbres y dudas, para desde allí intentar construir juntos el futuro en cada momento presente.

viernes, septiembre 10, 2021

EL HOMBRE Y SU COMPROMISO ÉTICO CON LA SOCIEDAD

                 EL HOMBRE Y SU COMPROMISO

ÉTICO CON LA SOCIEDAD

 

Por Freddy Ponce

Quien participa de una vida en sociedad[1] se enfrenta diariamente a obligaciones y toma de decisiones de todo tipo que a vida en la ciudad exige, las que, habiendo sido establecidas por un estado de derecho, que actúa regulando la organización humana, dentro de un territorio determinado, en donde tiene existencia real un orden vinculado a lo social, político y jurídico establecido mediante normativas claramente definidas y orientadas al bien común de las personas de esa sociedad.

Tal vez para algunos sea difícil entender que la vida en sociedad implique un tremendo desafío, que tiene que ver no solo con el cumplir con las obligaciones propias de un estado de derecho, sino que más aun con el compromiso por ser mejores personas tanto en el desarrollo personal, como en los esfuerzos por defender los derechos de quienes no los poseen o a quienes se les niega.

A partir de estas definiciones y en consideración a las distintas personalidades de las personas y sus visiones culturales, políticas, sociales y económicas, la convivencia en esa sociedad, genera diferentes formas de comportamiento y conducta ética, las que desde el punto de vista de la convivencia, comunican una forma de ser con sus particularidades como individuos de esa sociedad, y a partir de sus vivencias se forja la búsqueda continua de los valores universales y permanentes por alcanzar en el quehacer ético de cada ciudadano.

Es en esta medida, que se hace evidente el como se construye un hombre, uno capaz de ocuparse del basamento espiritual, que requiere de una concepción sociológica de la moral universal, con el objeto de alcanzar así el grado de eticidad y etnicidad propio y característico del lugar y de la universalidad de la civilización actual.

Este hombre, no ha de considerar el saberlo todo o ignorarlo todo. No ha de pretender ser un santo, sino que tan sólo debe pugnar por ser siempre un hombre libre y de buenas costumbres. No ha de ser ni dogmático ni escéptico. Porque sólo investigando, averiguando y filosofando; podrá llegar a situarse en un “Justo Medio”, que es la conducta crítica del que sabe algo e ignora algo y que, por tanto, quiere seguir aprendiendo convertido en ese eterno interrogador; que es capaz de sacar a la superficie todo cuanto es capaz de ofrecer. Sin duda esto constituye una filosofía de vida, la que atraviesa no sólo la actividad laboral sino también el comportamiento y hábitos de las personas.

Por ello conceptos como la caridad, tienen un significado que no es de simple ayuda, pues la verdadera responsabilidad del concepto es/o debe ser ayudar a mejorar la vida de los ciudadanos en el animo de alcanzar un cambio integral del hombre y del entorno en toda su dimensión.

Por otro lado, la sociedad, ofrece espacios de derechos inalienables para todo ser humano, entre otros no ser sometido a Tortura, lo que representa una perdida de los derechos del hombre. En general este caso esta referido y vinculado a los aparatos represivos de dictaduras, pero ello no termina ahí, los derechos de las grandes mayorías se ven a diario conculcados cuando el estado no asume su rol de protección frente a los grandes consorcios.

Se ha señalado que el hombre se encuentra a mitad de camino entre el saber y el ignorar, y por eso el aprendizaje de cada hombre, también se encuentra a mitad camino entre el cumplimiento de un ideal de perfección, que orienta o debe orientar su conciencia hacia el estudio de los valores de la verdad, la justicia y la belleza y como herramientas la razón, la voluntad y el sentimiento en la plena convicción de entregarlo para la construcción de las nuevas voluntades.

Por sobre cualquier otra consideración, los hombres deben alcanzar su plena conciencia expresada a través del trabajo, pero no un trabajo cualquiera, sino uno que sobretodo esta referido a su actuar en el mundo. Aquel que es capaz de poner al servicio de toda la comunidad en que participa, con toda su voluntad, para lograr así, una sociedad más justa fraterna y más solidaria.

Si el hombre ha conocido las virtudes y defectos de la sociedad y ha transitado por el difícil camino de construirse a si mismo, no ignora que la principal y permanente búsqueda del ciudadano, es el perfeccionamiento personal, sentido que se entiende como la misión de transformarse en hombre libre y de buenas costumbres, un hombre que busca practicar la fraternidad y el cambio hacia el progreso humano, de todos quienes le rodean en la sociedad la que le toca vivir.

Explorar la ética, que este ciudadano intenta desarrollar, consiste tácitamente en analizar sus emociones, cotejar sus valores e ir a la caza de todos los prejuicios camuflados en los resabios de su vida. Por tanto, es sin duda mucho el trabajo, que debe realizar, sin embargo, trabajará con el juicio, profundizará en el cimiento y finalmente revestirá las techumbres.

El hombre construido de esta manera con todos sus defectos y virtudes, debe tener la fuerza y voluntad para continuar derribando sus imperfecciones, como un compromiso permanente, que crece en la medida que se aquilatan en toda su magnitud, el sentido dialogal que ha de mantener con otros individuos, como un deber ineludible, que lleva implícito la condición de universalidad al considerar a toda la especie humana sin distinción de sexos, razas ni condición social, permitiendo de este modo multiplicar, el efecto bienhechor de sus cualidades.

Para todos es conocido que, en muchos pueblos, se contrasta la opulencia y la miseria, que se clama por justicia e igualdad de oportunidades, para que el ser humano alcance su desarrollo integral como persona. En concordancia con esa aspiración, hombres despliegan sus mejores esfuerzos, convertido en líderes sociales, para enfrentar el reto de progreso de todos los hombres.

Este ciudadano debe ser un hombre comprometido con su época, no importa su posición social, ni el lugar donde se encuentre, oficina, fábrica, escuela, en el campo o en la construcción. Su primer ideal es mantener el ejemplo perenne de aquellos grandes hombres que lo han antecedido, teniéndoles como modelo de lo que se puede llegar a ser.

Su conducta ética, es un potente juez que guiara la dirección de su conciencia, definida ésta como la capacidad intuitiva sujeta al desarrollo y perfección por medio del raciocinio y la experiencia, que permite conocer el bien por hacer y el mal que se debe evitar, para la conservación del individuo y la especie humana.

Lo señalado, parece una condición de idealismo casi estúpido en estos tiempos de consumismo salvaje, de falta de preocupación por el otro distinto de si mismo, si quizá no sea fácil ni tampoco sea posible, sin embargo, se observa en la juventud un gran gesto de cambio hacia una condición ética de cambio que queda implícita en sus actos

Salvador Allende mencionaba en un discurso en México, en la Universidad de Guadalajara hace un tiempo atrás lo siguiente: 

“Hay Jóvenes viejos que no comprenden que ser universitario, por ejemplo, es un privilegio extraordinario en la inmensa mayoría de los países del continente. Esos jóvenes viejos creen que la universidad se ha levantado como una necesidad para preparar técnicos y que ellos deben estar satisfechos con adquirir un titulo profesional. Les da rango y el arribismo social, caramba, que dramáticamente peligroso, les da un instrumento que les permite ganarse la vida en condiciones de ingresos superiores a la mayoría del resto de los conciudadanos”.


“Y estos jóvenes viejos, si son arquitectos, por ejemplo, no se preguntan cuántas viviendas faltan en nuestros países y, a veces, ni en su propio país. Hay estudiantes que, con un criterio estrictamente liberal. Hacen de su profesión el medio honesto para ganarse la vida, pero básicamente en función de sus propios intereses”


“Allá hay muchos médicos -y yo soy médico- que no comprende o no quieren comprender que la salud se compra, y que hay miles y miles de hombres y mujeres en America Latina que no pueden comprar la salud; que no quieren entender, por ejemplo, que a mayor pobreza mayor enfermedad, y a VM mayor enfermedad mayor pobreza y que, por tanto, que si bien cumple atendiendo al enfermo que demanda sus conocimientos sobre la base de los honorarios, no piensan en que hay miles de personas que no pueden ir a sus consultorios y son pocos los que luchan porque se estructuren los organismos estatales para llevar la salud ampliamente al pueblo”.

Y por ello que es posible no solo en el discurso, sino que el ofrecer un COMPROMISO ÉTICO de largo alcance para la conquista de este mundo que es nuestro.

"A construir la sociedad que queremos y acaso también la que nos merecemos. Modelada por las fuerzas de la historia de un país la que será la expresión construida de lo que somos y queremos ser".

La ética personal y social, será en los próximos años condición inexcusable para la permanencia del ser humano sobre el medio ambiente, porque la propia sostenibilidad de la civilización, incluso su supervivencia, exige el compromiso ético de todos, entonces la sociedad puede y debe ofrecer un firme ejemplo de esa renovación ética y, como en otros tiempos, liderar un cambio social.



[1] Sociedad: se refiere al conjunto de individuos que interaccionan entre sí y comparten ciertos rasgos culturales esenciales, cooperando para alcanzar metas comunes.

jueves, septiembre 09, 2021

CONSIDERACIONES HUMANAS SOBRE EL LIBRE EXAMEN


 

CONSIDERACIONES HUMANAS

SOBRE EL LIBRE EXAMEN

 

Por Freddy Ponce

 

El Libre Examen, constituye una expresión semántica del Librepensamiento o la interpretación libre de los argumentos construidos por la sociedad respecto de leyes o hechos. Por ello se ha de definir como la autonomía que posee cada persona para pensar e investigar diversos asuntos de su curiosidad y que pueden construir una propia verdad, que puede ser incluso distinta de aquella construida por otros actores cuyos fundamentos y propios dogmas escritos en su inconsciente constituyen normas y juicios de autoridad y valor establecidos por la sociedad en que habita el individuo.

Entonces desde una visión argumental, el librepensador es una persona que sostiene posiciones de búsqueda de la verdad, y que ciertamente indaga en el encuentro con la lógica, con la razón y el empirismo[1], en lugar de la aceptación de una autoridad, o tradición, revelación o ley dogmática establecida.

De esta manera quienes participan del libre pensamiento, son definidos como librepensadores, representando el análisis imparcial de hechos y decisiones, consideradas independientemente de toda imposición dogmática de cualquier institución, religión, tradición, tendencia política o cualquier movimiento activista que intente imponer un punto de vista ideológico o cosmovisión filosófica.

Por cierto, dicho axioma tiene relación con el origen histórico del pensamiento revolucionario que dio origen a movimientos como el Renacimiento, el Humanismo, la Reforma, la Ilustración y la Revolución francesa. Desde donde surgen las ideas filosóficas desarrolladas para nuevas y diferentes formas de establecer el concepto de librepensador.

La Ilustración propone una actitud filosófica consistente en rechazar todo dogmatismo, religioso o de cualquier otra clase, y confiar en la razón para distinguir lo verdadero de lo falso en un clima de tolerancia y diálogo.

En este sentido profundo la aparición de una institución de tipo libertaria como la masonería en Gran Bretaña en el siglo XVIII, supuso un avance sustancial, en la libertad de conciencia. Aunque no definitivo. En principio la masonería exigía a sus miembros la creencia en un Dios revelado, en una verdad superior, pero no especificaba cuál, por lo que, sin reconocer plenamente la libre conciencia, admitía la convivencia de dogmas basándose en el respeto mutuo y en la búsqueda de una verdad superior y unificadora, que finalmente quedaría plasmada en la figura del G.A.D.U. Y por cierto no es hasta la aparición de la masonería adogmática, cuya doctrina no exige a sus integrantes la fe en ninguna verdad revelada, y que reconoce la libre conciencia. Es el momento en que se prescinde de la figura de un ente superior, que dice cuál es la verdad, que la libre conciencia se convierte en el rechazo abierto a todo dogmatismo.

El ingreso a la masonería, exige ser un hombre libre, aunque a veces se ha relegado a las cuestiones pecuniarias, o sea ser libre para pagar las cuotas, lo que en parte a permitido marginar a la mitad de la humanidad.

El fin principal valor al que aspira la Masonería es la Fraternidad Universal, mediante el perfeccionamiento integral del Hombre. Para ello la Masonería simbólica sustenta un proyecto filosófico de mejoría del Hombre. El masón se conoce a sí mismo e inicia un proceso de autoconstrucción para llegar a ser la mejor versión de sí mismo. La logia constituye de esta manera un espacio de búsqueda del saber, de reflexión, de diálogo y de convivencia fraternal para el crecimiento personal.

El motor de la búsqueda es la duda filosófica, la que representa la ignorancia, de modo que para salir de ella se necesita solo el conocimiento de sí mismo. La duda no es negación ni afirmación a priori, es sólo un estado de conciencia en el que no existen elementos para negar o afirmar algo. A partir de ella la Masonería ofrece un sencillo como antiguo método para el perfeccionamiento intelectual. Es un método que tiene como finalidad formar pensadores independientes deseosos de llegar por su propio esfuerzo al discernimiento de la verdad.

El método, usa ampliamente el símbolo y la alegoría, pero no ofrece de ellos ninguna explicación fija o dogmática, sino que deja en libertad al iniciado para que ejercite sus propias facultades deductivas e inductivas para descifrarlos y aprender -por sí mismo- las provechosas lecciones que encierran. De  modo que a través del simbolismo la masonería se consagra a la adquisición de habilidades en el uso de herramientas masónicas, que permiten una reflexión crítica, filosófica, humanista y meliorista, para alcanzar la plena posesión de las herramientas, y finalmente actuar eficazmente sobre él mismo y sobre la sociedad. Estimulando el libre examen, la expresión libre, la discusión ilustrada, el desarrollo de la imaginación y el pensamiento propio reflexivo y constructivo, como medio para conseguir que cada quien llegue a sus propias conclusiones.

El logro es un pensamiento filosófico de libre examen el que, por definición, es crítico y constructivo que conduce a los adeptos al conocimiento e interpretación de los símbolos y mensajes rituales, propiciando la obtención de su significado real y profundo, y sólo así se adquiere una vivencia plena para quien los piensa y trabaja.



[1]     Como lo señala Kant en la Razón Pura, una síntesis entre racionalismo de Descartes y el empirismo de Hume.

martes, septiembre 07, 2021

EL CIUDADANO Y SU COMPROMISO ÉTICO CON LA SOCIEDAD


 

EL CIUDADANO Y SU COMPROMISO

ÉTICO CON LA SOCIEDAD

 

Por Freddy Ponce

 

Toda persona que participa de una vida en sociedad[1] se enfrenta diariamente a obligaciones y toma de decisiones de cualquier tipo, las que, habiendo sido establecidas por un estado de derecho, que actúa regulando la organización humana, dentro de un territorio determinado, donde tiene existencia real un orden vinculado a lo social, político y jurídico establecido mediante normativas claramente definidas y orientadas al bien común de las personas de esa sociedad.

Tal vez para algunos sea difícil entender que la vida en sociedad implique un tremendo desafío, que tiene que ver no solo con el cumplir con las obligaciones propias de un estado de derecho, sino que más aun con el compromiso por ser mejores personas tanto en el desarrollo personal, como en los esfuerzos por defender los derechos de quienes no los poseen o a quienes se les niega.

A partir de las definiciones y en consideración a que las personas poseen distintas personalidades y visiones culturales, políticas, sociales y económicas, su convivencia en esa sociedad, genera diferentes formas de comportamiento y conducta ética, las que desde el punto de vista de la convivencia, comunican una forma de ser con sus particularidades como individuos de esa sociedad, y a partir de sus vivencias se forja la búsqueda continua de los valores universales y permanentes por alcanzar en el quehacer ético de cada ciudadano.

Es en esta medida, que se hace evidente el como se construye un hombre, uno capaz de ocuparse del basamento espiritual, que requiere de una concepción sociológica de la moral universal, con el objeto de alcanzar así el grado de eticidad y etnicidad propio y característico del lugar y de la universalidad de la civilización actual.

Este hombre, no ha de considerar el saberlo todo o ignorarlo todo. No ha de pretender ser un santo, sino que tan sólo debe pugnar por ser siempre un hombre libre y de buenas costumbres. No ha de ser ni dogmático ni escéptico. Porque sólo investigando, averiguando y filosofando; podrá llegar a situarse en un “Justo Medio”, que es la conducta crítica del que sabe algo e ignora algo y que, por tanto, quiere seguir aprendiendo convertido en ese eterno interrogador; que es capaz de sacar a la superficie todo cuanto es capaz de ofrecer. Sin duda esto constituye una filosofía de vida, la que atraviesa no sólo la actividad laboral sino también el comportamiento y hábitos de las personas.

Por ello conceptos como la caridad, tienen un significado que no es de simple ayuda, pues la verdadera responsabilidad del concepto es/o debe ser ayudar a mejorar la vida de los ciudadanos en el animo de alcanzar un cambio integral del hombre y del entorno en toda su dimensión.

Por otro lado, la sociedad, ofrece espacios de derechos inalienables para todo ser humano, entre otros no ser sometido a Tortura, lo que representa una perdida de los derechos del hombre. En general este caso esta referido y vinculado a los aparatos represivos de dictaduras, pero ello no termina ahí, los derechos de las grandes mayorías se ven a diario conculcados cuando el estado no asume su rol de protección frente a los grandes consorcios.

Se ha señalado que el hombre se encuentra a mitad de camino entre el saber y el ignorar, y por eso el aprendizaje de cada hombre, también se encuentra a mitad camino entre el cumplimiento de un ideal de perfección, que orienta o debe orientar su conciencia hacia el estudio de los valores de la verdad, la justicia y la belleza y como herramientas la razón, la voluntad y el sentimiento en la plena convicción de entregarlo para la construcción de las nuevas voluntades.

Por sobre cualquier otra consideración, los hombres deben alcanzar su plena conciencia expresada a través del trabajo, pero no un trabajo cualquiera, sino uno que sobretodo esta referido a su actuar en el mundo. Aquel que es capaz de poner al servicio de toda la comunidad en que participa, con toda su voluntad, para lograr así, una sociedad más justa fraterna y más solidaria.

Si el hombre ha conocido las virtudes y defectos de la sociedad y ha transitado por el difícil camino de construirse a si mismo, no ignora que la principal y permanente búsqueda del ciudadano, es el perfeccionamiento personal, sentido que se entiende como la misión de transformarse en hombre libre y de buenas costumbres, un hombre que busca practicar la fraternidad y el cambio hacia el progreso humano, de todos quienes le rodean en la sociedad la que le toca vivir.

Explorar la ética, que este ciudadano intenta desarrollar, consiste tácitamente en analizar sus emociones, cotejar sus valores e ir a la caza de todos los prejuicios camuflados en los resabios de su vida. Por tanto, es sin duda mucho el trabajo, que debe realizar, sin embargo, trabajará con el juicio, profundizará en el cimiento y finalmente revestirá las techumbres.

El hombre construido de esta manera con todos sus defectos y virtudes, debe tener la fuerza y voluntad para continuar derribando sus imperfecciones, como un compromiso permanente, que crece en la medida que se aquilatan en toda su magnitud, el sentido dialogal que ha de mantener con otros individuos, como un deber ineludible, que lleva implícito la condición de universalidad al considerar a toda la especie humana sin distinción de sexos, razas ni condición social, permitiendo de este modo multiplicar, el efecto bienhechor de sus cualidades.

Para todos es conocido que, en muchos pueblos, se contrasta la opulencia y la miseria, que se clama por justicia e igualdad de oportunidades, para que el ser humano alcance su desarrollo integral como persona. En concordancia con esa aspiración, hombres despliegan sus mejores esfuerzos, convertido en líderes sociales, para enfrentar el reto de progreso de todos los hombres.

Este ciudadano debe ser un hombre comprometido con su época, no importa su posición social, ni el lugar donde se encuentre, oficina, fábrica, escuela, en el campo o en la construcción. Su primer ideal es mantener el ejemplo perenne de aquellos grandes hombres que lo han antecedido, teniéndoles como modelo de lo que se puede llegar a ser.

Su conducta ética, es un potente juez que guiara la dirección de su conciencia, definida ésta como la capacidad intuitiva sujeta al desarrollo y perfección por medio del raciocinio y la experiencia, que permite conocer el bien por hacer y el mal que se debe evitar, para la conservación del individuo y la especie humana.

Lo señalado, parece una condición de idealismo casi estúpido en estos tiempos de consumismo salvaje, de falta de preocupación por el otro distinto de si mismo, si quizá no sea fácil ni tampoco sea posible, sin embargo, se observa en la juventud un gran gesto de cambio hacia una condición ética de cambio que queda implícita en sus actos

El QH. Salvador Allende mencionaba en un discurso en México, en la Universidad de Guadalajara hace un tiempo atrás lo siguiente:

 

“Hay Jóvenes viejos que comprenden que ser universitario, por ejemplo, es un privilegio extraordinario en la inmensa mayoría de los países de nuestro continente. Esos jóvenes viejos creen que la universidad se ha levantado como una necesidad para preparar técnicos y que ellos deben estar satisfechos con adquirir un titulo profesional. Les da rango y el arribismo social, caramba, que dramáticamente peligroso, les da un instrumento que les permite ganarse la vida en condiciones de ingresos superiores a la mayoría del resto de los conciudadanos”.

 

Y estos jóvenes viejos, si son arquitectos, por ejemplo, no se preguntan cuántas viviendas faltan en nuestros países y, a veces, ni en su propio país. Hay estudiantes que, con un criterio estrictamente liberal, hacen de su profesión el medio honesto para ganarse la vida, pero básicamente en función de sus propios intereses.

Allá hay muchos médicos -y yo soy médico- que no comprenden o no quieren comprender que la salud se compra, y que hay miles y miles de hombres y mujeres en América Latina que no pueden comprar la salud; que no quieren entender, por ejemplo, que a mayor pobreza mayor enfermedad, y a mayor enfermedad mayor pobreza y que, por tanto, si bien cumplen atendiendo al enfermo que demanda sus conocimientos sobre la base de los honorarios, no piensan en que hay miles de personas que no pueden ir a sus consultorios y son pocos los que luchan porque se estructuren los organismos estatales para llevar la salud ampliamente al pueblo.

Y por ello que es posible no solo en el discurso, sino que el ofrecer un COMPROMISO ÉTICO de largo alcance para la conquista de este mundo que es nuestro.

"A construir la sociedad que queremos y acaso también la que nos merecemos. Modelada por las fuerzas de la historia de un país la que será la expresión construida de lo que somos y queremos ser".

La ética personal y social, será en los próximos años condición inexcusable para la permanencia del ser humano sobre el medio ambiente, porque la propia sostenibilidad de la civilización, incluso su supervivencia, exige el compromiso ético de todos, entonces la sociedad puede y debe ofrecer un firme ejemplo de esa renovación ética y, como en otros tiempos, liderar un cambio social.



[1]     Sociedad: se refiere al conjunto de individuos que interaccionan entre sí y comparten ciertos rasgos culturales esenciales, cooperando para alcanzar metas comunes.

sábado, septiembre 04, 2021

ORIGEN DEL HOMBRE Y SU EVOLUCIÓN

 ORIGEN DEL HOMBRE Y SU EVOLUCIÓN

 

Por Freddy Ponce

 

Cuando se habla del origen y evolución de los seres humanos, se habla de una historia extraordinaria, El Nacimiento de la Humanidad. que requirió de una cadena de sucesos que desafían las leyes de la naturaleza.

La visión científica tiene su hito en la obra del inglés Charles Darwin, que con sus teorías de la selección natural provocaron la revolución de las ideas imperantes, y un cambio fundamental en el pensamiento del Origen y Transformación del homínido hasta el hombre actual, y no es solo la evolución humana, sino también la evolución de la vida.

Hace 3500 millones de años, ocurrieron fenómenos que provocaron la aparición de una primera célula, que fructificó en un ambiente complejo dando origen finalmente a las primeras especies sobre la tierra. La evolución fue en gran medida un proceso azaroso, producto de la interacción de variables como la genética, ambientes y comportamientos relacionados de manera accidental, mutaciones, aislamiento geográfico y selección natural, en un modelo ramificado de evolución.

El Proceso de Hominización y Etapas Evolutivas, del ser humano evidenciado en su estructura, su historia biológico-evolutiva, el lapso enorme de tiempo, y abruptos cambios geológicos ocurridos, fue caldo de cultivo en la transformación hasta la aparición en África hace 2,8 millones de años del género homo; que se expande poblando regiones de la tierra. Así, se considera como principales especies del género: al Homo Neanderthalensis, Homo Floresiensis, Homo Habilis, Homo Ergaster, Homo Erectus, Homo Sapiens Arcaico, y Homo Sapiens moderno.

Las huellas genéticas han hecho posible unir pasado y presente, y comenzar a comprender qué sucedió. Aunque para descubrir quiénes somos y de dónde procedemos, se ha de observar la herencia genética. La Eva Genética, la mujer de la que todos descienden, y que tal vez ni siquiera fue la más fértil, sino cuyos genes mitocondriales fueron los más exitosos y únicos que sobrevivieron.

En la Dimensión Social y Cultural: el lenguaje, la capacidad de intervención del ambiente, la conservación e intercambio de conocimientos y capacidades afectivas, permitieron transmitir lo aprendido a las generaciones futuras, dando paso a la transformación del entorno.

La Evolución Espiritual: señala lo cotidiano de los actos del hombre, subrayando que los actos más trascendentes dieron origen a Leyendas y Mitos, de los que se nutre la masonería, para generar un puente entre Liturgia Masónica, y los conceptos de Materia y Espíritu transmitidos en el Ritual de Iniciación.

Finalmente, la Perspectiva Masónica, considera la evolución como un legado, que revela Cómo es el Ser Humano, y Porqué Actúa de una Determinada Manera. Considera el principio doctrinal de poner al hombre al centro de sus divagaciones ubicándolo en el centro del templo, considerando El Meliorismo, Laicismo y la Triada masónica Igualdad-Libertad y Fraternidad, para congregarse en torno a valores como la dignidad del trabajo, y mejoramiento del hombre. Así, el Caballero Real Hacha guiado por el ritual del grado ha talado los cedros del Líbano, que lo invitan a meditar sobre la trascendencia humana, para caminar en fraternidad y tolerancia hacia la plena conciencia del lugar que ocupa en el mundo de hoy.

Modelo Neoliberal en Chile

                                            MODELO NEOLIBERAL EN CHILE 

 Por Freddy Ponce 

 INTRODUCCIÓN 

El estado de Chile forma parte de una institucionalidad creada en dictadura la que ha convivido en una permanente crisis social y económica, en que sus ciudadanos sufren el constante vaivén de las economías mundiales, que las más de las veces generan condiciones regresivas para las personas en el sistema económico chileno actual, tanto por la excesiva concentración de poder económico, como por las inequitativas condiciones de distribución de los ingresos del país, y por cierto la excesiva permisividad de los distintos gobiernos respecto de la existencia de monopolios privados en el país, los que afectan profundamente las condiciones de vida de los ciudadanos. 

El modelo económico imperante de corte neoliberal a ultranza ha permitido reproducir entre los ciudadanos las manifestaciones más detestables de un canibalismo económico, que impone el modelo. Así, quien posee mayor poder económico, es capaz de segregar al resto de los ciudadanos de menor condición. Y además en su organización el modelo tiene entre otros elementos la creación de instituciones, organizaciones, empresas, leyes, y políticas públicas que permiten reproducir en forma perfecta la desigualdad que impone el modelo, en la sociedad. 

Las raíces de este neoliberalismo impuesto a ultranza en chile se ciñen a la denominada Economía Social de Mercado, la que encuentra su despliegue de una doctrina económica que requería imponerlo por la fuerza de las armas. 

Para algunos el modelo como tal se encuentra agotado y por cierto para los economistas constituye un experimento fracasado, aun cuando para otros economistas ahí reside el verdadero milagro chileno. Las Instituciones, como tal son creaciones culturales que permiten regular la vida de las personas, las cuales, de no existir, harían muy difícil la vida civilizada, en atención a que “la naturaleza animal del ser humano es ineludible y estamos sometidos a ella en la medida que nos demanda satisfacer nuestros deseos” (Sigmund Freud, “El porvenir de una ilusión” y “El malestar en la Cultura”). 

Existen por ello, instituciones educacionales, de justicia, religiosas, etc. Que regulan la conducta de la sociedad en cada una de sus áreas. La pregunta que surge, según este autor y debido a los hechos acontecidos es: ¿Hasta cuánto puede una sociedad soportar la represión de las instituciones? ( ) Sin duda los ciudadanos de esta sociedad están cansados de los mecanismos económicos implementados que han construido una sociedad con un excesivo consumismo incorporado sociológicamente a una forma de entender la sociedad por parte del ciudadano común, incluso aquellos menos favorecidos del sistema económico, los que se ven cooptados a actuar como verdaderos seguidores de este descarnado mundo del consumo en el que prolifera un mercantilismo de malls, y en donde la salud y la educación constituyen un bien más de consumo para las grandes masas y un bien económico para los grandes usufructadores del modelo. 


DESARROLLLO 
El neoliberalismo aplicado en el país no es nuevo. El liberalismo es de antigua cuna el mundo entero desde el siglo 19 y hasta los años 30 del siglo XX, se sumió en la estrategia de un liberalismo económico con una economía abierta, y la propiedad privada de los recursos básicos, de lo cual chile no estuvo ajeno. 

Este Liberalismo correspondió a una organización cuya estructura social era una organización que le concede al estado un poder limitado de intervención en los asuntos jurídicos y económicos del país. Su fundamento fue la hegemonizarían de las políticas económicas y sociales como medio de la intervención del capital. Hoy sin embargo la denominada sociedad neoliberal en chile no representa a ese viejo capitalismo liberal, donde claramente prevalecía el capital individual de los empresarios, que entendían su aporte al desarrollo del país. Hoy esos capitalistas han sido plenamente sustituidos por otra forma de capital, “Los Monopolios”, cuyos alcances están fuera de los límites propios de los países y se insertan en una forma de economía globalizada a escala mundial. 

Desde esta visión la globalización neoliberal implementada a la fuerza por la dictadura cívico militar en chile, sin duda ha significado una total reestructuración del capitalismo de siglo 19 y comienzos del 20. Hoy su fase contemporánea, le ha dado un nuevo sentido y dirección al sistema social y al modelo de producción que impera en el Estado Social. El modelo neoliberal de capitalismo propone un cambio en las relaciones de la estructura política formal y en los modelos teóricos y jurídicos del gobierno con una estructura real del poder, con la transformación del patrón de acumulación en relación con la estructura económica, en sus órganos de mediación (mercado de trabajo, organismos internacionales), y la estructura social (fuerza de trabajo, sujetos sociales, grupos étnicos, etcétera). 

La reestructuración del capitalismo, entonces, ha significado una trampa que asume la transformación del monopolio de poder, de los aparatos y de los mecanismos del control en todos los niveles. Desde esta perspectiva la “Globalización”, o mejor dicho la Mundialización, como forma de representación del modelo de sociedad presenta una visión unitaria del mundo en los niveles económico social cultural y por cierto también en países como chile con un fuerte nivel de represión para someter a sus ciudadanos. Como forma organizativa la actual visión económica unitaria y mundializante, caracteriza su axioma en una falacia sistémica que propone un marco económico que considera un mercado de libre competencia que en teoría corresponde a un modelo de economía de perfecta competencia, que se basa en un mecanismo cuya tesis contiene la idea básica de la existencia de transparencia en los mercados cuyos elementos constitutivos y regulatorios, están dados por que el homo económicus posee perfecta información del mercado. 

Ello supone la generación de un crecimiento armónico, con la condición de que el mercado no sea intervenido por el estado. Por consiguiente, las políticas económicas de planificación de mercado, como el “estado de bienestar”, son considerados por el neoliberalismo, como economías intervencionistas que tienen como fin, la perturbación del mercado, en teoría el neoliberalismo, asume que el mercado posee suficientes y perfectos mecanismos de auto regulación, la ley de la oferta y la demanda es uno de estos mecanismos que se rigen por si mismos sin la necesidad de alguna intervención “artificial”. Hoy la economía mundial, se caracteriza por el predominio global de gigantescas Corporaciones Transnacionales, dedicadas a la especulación financiera las que determinan e imponen las formas de la política, la economía, la sociedad y la cultura en todos los rincones de la Tierra Ellas por medio del F.M.I., el Banco Mundial, la Organización Mundial de Comercio y otras entidades se han convertido, en un verdadero gobierno de carácter planetario. El economista John Kenneth Galbraith en su “Nuevo Estado Industrial”, señalaba que la sociedad industrial, ha sido y lo será más en el futuro sometida por las transnacionales, que construyen una tecnoestructura que controlan el poder y el mercado. 

En este sentido la libre competencia constituye una falacia del sistema, al igual que la supuesta autonomía del consumidor la que infiltrada del pragmatismo económico transnacional al decir de Galbraith, actúa oponiéndose a las ideas de contenido social, político y económico, de quienes buscan construir una sociedad más justa y solidaria. La libre competencia, es una de las características del neoliberalismo, y esta se puede difundir a través de la propaganda y es aquí donde entran en juego los medios de comunicación, quienes buscan ampliar dicho pensamiento a la sociedad buscando que esta sea parte del sistema neoliberal. Las ideologías neoliberales se transmiten de forma inconsciente, pero con el apoyo de apariencias que abarcan mayor entretenimiento para poder disfrutarlas y practicarlas. En esta perspectiva los gobiernos en Latinoamérica han estado sufriendo de gran conflictividad social medida en hechos de protesta social, el conflicto ciudadano reniega de las condiciones de vida neo burguesas. 

Los gobiernos han respondido con la fuerza de sus aparatos represivos, hoy se vive en una caldera a punto de ebullición si los gobiernos no cambian sus estrategias el estallido social que se avecina conduce a la exacerbación o el ingreso de nuevas dictaduras en el continente. Chile es una aventura de un empresario que utiliza el gobierno en su beneficio y en beneficio de los empresarios.

CONSIDERACIONES EN TORNO A LA IDENTIDAD Y MASONERIA


 

CONSIDERACIONES EN TORNO

A LA IDENTIDAD Y MASONERIA

 

Por Freddy Ponce

 

En una primera aproximación es necesario establecer que uno de los mayores males de los que adolece la masonería, es el poco conocimiento que sus miembros poseen respecto de ella misma, y sobre todo con relación a su naturaleza, historia y fines.

Al respecto se puede precisar que la formación docente, ética y social de la orden, no justifica la generación de una identidad propia solo por la vitalidad y fuerza que da la tradición, sino que además resulta de particular importancia la generación de una identidad masónica al contar con un proyecto personal cuya identidad ética y moral sea recogida y aprehendida de esta institución.

Por cierto, en una definida orientación e identidad masónica, los símbolos constituyen el gran y fundamental elemento docente, creador de una identidad característica, que constituidos en dos símbolos fundamentales como la escuadra (símbolo de la rectitud) y el compás (símbolo de los límites con los que debe mantenerse cualquier masón respecto a los demás) sean quizá los dos símbolos masónicos más conocidos.

Por otra parte, como parte de la formación se dice que la francmasonería se define a sí misma como una institución discreta, de carácter iniciático, no religiosa, filantrópica, simbólica y filosófica y por cierto fundada en el sentimiento de fraternidad como hilo conductor de la formación. Ella tiene como objetivo la búsqueda de la verdad a través de la razón y fomentar el desarrollo intelectual y moral del ser humano, además del progreso social.

En consecuencia, elementos como la Tolerancia, Inteligencia y Fraternidad, aportan al trabajo institucional, un desarrollo docente que significa estudiar, aportar y discutir, para que cada uno pueda ir perfeccionándose a pesar de las propias limitaciones de cada uno.

En acuerdo a ello la preparación recibida por los masones en sus templos destaca también aspectos de participación en temas de "Laicidad y Espacio Público", temas de importancia fundamental que destacan la importancia de "Preservar la Laicidad del Estado y el Espacio Público, manteniéndolo separado de las concepciones Filosóficas, Políticas o Religiosas".

Desde la visión de la Francmasonería el espacio público debe ser "el lugar donde conviven las personas y donde se construye ciudadanía". Por tanto, estos espacios "deben estar libres de cualquier monopolización e interferencia arbitraria o intereses particulares".

Por cierto, No se trata de que la masonería sea un partido político, pero sí de que contribuya a potenciar y dar fuerza a la discusión de los temas públicos, donde uno de los ejes es lograr una mayor participación de la masonería en los asuntos públicos del país, para contribuir al mejoramiento social, fin último de la masonería.

Sin duda se puede entender que el espacio privado de la conciencia individual debe permanecer en libertad y en el colectivo debe proporcionar las facilidades para desarrollar las actividades cualquiera sea la opción elegida libremente.

así en el perfil de un masón que se destaque por una identidad característica, se ha de considerar ser un hombre libre de dogmas, tanto en su participación en las instituciones públicas como en las privadas.

En definitiva, el trabajo para el que se prepara la masonería es identificar entre los ciudadanos aquellos problemas de índole social y publica, para contribuir en la discusión de los temas públicos con su opinión, que debe ser tolerante, balanceada y cuidadosa de los distintos puntos de vista. Y debe ser capaz de responder con aquello que espera el hombre y la mujer de Chile: hombres que de verdad contribuyan con inteligencia a mejorar las cosas.

De este modo el destino e identidad de la masonería es tratar de construir un mundo más feliz para el hombre y la mujer. La masonería no es solamente para masones, sino para el resto de la sociedad de modo de contribuir al mejoramiento social.

De esta manera la identidad construida por los masones como herederos de los formadores de la república a lo largo de su historia, la sitúan como contribuyentes con sus miembros a erigir la institucionalidad republicana, dando vida a muchas iniciativas de bien aportando, en la medida de lo posible, a la construcción de una sociedad en que reine la fraternidad y la tolerancia.

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